sábado, 24 de octubre de 2015

Movilización de pacientes encamados

Hospitales, y geriátricos, incluso en alguna casa particular; lugares donde siempre encontraremos pacientes encamados que no puedan valerse por sí mismos. Que estos pacientes pasen tanto tiempo en una cama no significa que no deban ser movidos; la movilización de los pacientes significará reducir la aparición de ciertos problemas:

-Aparición de problemas respiratorios y urinarios.

-Aumento del riesgo de sufrir alguna infección.

-Aumento de las posibilidades de que se produzcan embolias.

-Aparición de úlceras por presión.

-Riesgo de padecer estreñimiento.

-Agravamiento de la osteoporosis.

-Disminución de la fuerza y el tono muscular.

Pero, para movilizar a un paciente, también hay que tener en cuenta en la forma en que se realiza. Una mala ejecución podría suponer graves problemas para el cuidador. En este vídeo se explica de forma resumida como debe realizarse.



Movilización manual de pacientes - Procedimientos de enfermería from Cuidados 2.0 on Vimeo.

En la mayoría de países, el enfermero es el encargado de realizar este procedimiento, sin embargo, en España existe la figura del celador, que se encarga de movilizar a los pacientes encamados. Me parece importante resaltar esto último porque nunca se sabe donde uno puede acabar trabajando.

lunes, 19 de octubre de 2015

Turnos de doce horas, ¿a favor o en contra?

En muchos hospitales europeos y en algunos españoles, hay enfermeros que realizan turnos de doce horas. En un principio, se creyó que esto aumentaría la productividad de los profesionales, porque tendrían más días libres.
Sin embargo, ¿qué es lo que pasa cuando llevas varias horas estudiando? Que ya no puedes más y tienes que parar para despejarte. A mi parecer, con el trabajo sucede lo mismo. Doce horas seguidas en un mismo servicio puede volverse repetitivo, lo que causa falta de motivación en el personal de enfermería, reduciendo la calidad de los cuidados. Esto es lógica básica. 
Cuando una enfermera empieza su turno, se siente llena de energía, con ganas de prestar los cuidados necesarios para que esté mejore. En cambio, al finalizar el turno está cansada, con ganas de irse a casa, ducharse y descasar porque ha sido una jornada larga y dura. 
Según leí en un artículo publicado en El Mundo, en una encuesta realizadas a enfermeros; uno de cada cuatro dijeron que, emocionalmente, se encontraban agotados. Incluso algunos confesaron que sentían ganas de abandonar. Si quieres echarle un vistazo al artículo, puedes hacerlo aquí.
En definitiva, muchos profesionales de enfermería no estarían dispuestos a realizar un turno tan largo, aunque parece que otros sí. 
¿Tú que crees?¿Serías capaz de realizar un turno de doce horas? Me gustaría saber lo que piensas.