Sin embargo, ¿qué es lo que pasa cuando llevas varias horas estudiando? Que ya no puedes más y tienes que parar para despejarte. A mi parecer, con el trabajo sucede lo mismo. Doce horas seguidas en un mismo servicio puede volverse repetitivo, lo que causa falta de motivación en el personal de enfermería, reduciendo la calidad de los cuidados. Esto es lógica básica.
Cuando una enfermera empieza su turno, se siente llena de energía, con ganas de prestar los cuidados necesarios para que esté mejore. En cambio, al finalizar el turno está cansada, con ganas de irse a casa, ducharse y descasar porque ha sido una jornada larga y dura.
Según leí en un artículo publicado en El Mundo, en una encuesta realizadas a enfermeros; uno de cada cuatro dijeron que, emocionalmente, se encontraban agotados. Incluso algunos confesaron que sentían ganas de abandonar. Si quieres echarle un vistazo al artículo, puedes hacerlo aquí.
En definitiva, muchos profesionales de enfermería no estarían dispuestos a realizar un turno tan largo, aunque parece que otros sí.
¿Tú que crees?¿Serías capaz de realizar un turno de doce horas? Me gustaría saber lo que piensas.

Yo estoy en contra de los turnos de 12 horas, por lo que ya bien has explicado de que pueden afectar al rendimiento del personal y mermar su condición física e incluso psicológica.
ResponderEliminarPero pienso también que en el cambio de turno se pierde bastante tiempo de posible atención al paciente, ya que se comenta todo lo que ha sucedido a los compañeros que llegan. Pienso que precisamente ahí reside la funcionalidad del turno de 12 horas, en que no es necesario comunicar tantas veces y perder tanto tiempo en relevar. Lo que se transmite en el cambio de turno es esencial, información prioritaria que si se informara a la ligera porque "estamos poco tiempo", se perdería seriedad, funcionalidad y lo que nos caracteriza, estar siempre con el enfermo.
un fuerte abrazo compañero