-Aparición de problemas respiratorios y urinarios.
-Aumento del riesgo de sufrir alguna infección.
-Aumento de las posibilidades de que se produzcan embolias.
-Aparición de úlceras por presión.
-Riesgo de padecer estreñimiento.
-Agravamiento de la osteoporosis.
-Disminución de la fuerza y el tono muscular.
Pero, para movilizar a un paciente, también hay que tener en cuenta en la forma en que se realiza. Una mala ejecución podría suponer graves problemas para el cuidador. En este vídeo se explica de forma resumida como debe realizarse.
Movilización manual de pacientes - Procedimientos de enfermería from Cuidados 2.0 on Vimeo.
En la mayoría de países, el enfermero es el encargado de realizar este procedimiento, sin embargo, en España existe la figura del celador, que se encarga de movilizar a los pacientes encamados. Me parece importante resaltar esto último porque nunca se sabe donde uno puede acabar trabajando.
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